Blog donde comentar asuntos que me interesan: juventud, educación, iglesia, religión, mundo salesiano y medios de comunicación social y dejar fotos sobre ellos. Además publicaré comentarios de otras webs y blogs que lo permitan sobre estos temas, para dar publicidad a los buenos escritos -como decía San Juan Bosco-. También pretendo que sea un medio para dar a conocer a Albacete y Castilla-La Mancha.
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viernes, 3 de febrero de 2017
sábado, 12 de febrero de 2011
NIÑOS HAMBRIENTOS
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, vgentza@euskalnet.net
SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).
ECLESALIA, 11/02/11.- Cada hora se nos mueren en el mundo mil niños y niñas por desnutrición, enfermedad y miseria. Al año, más de once millones, todos menores de cinco años. Son niños que sólo nacen para pasar hambre, sufrir una enfermedad y morir. ¿Cómo lo podemos soportar?
Muchos de ellos nacen heridos por el sida. A otros la falta de higiene los deja marcados para toda su corta vida. La mayoría muere por desnutrición, falta de agua potable o enfermedades que se podrían evitar fácilmente, como diarrea, tuberculosis, varicela o malaria. Su muerte, indigna y triste, es una vergüenza para todos nosotros. ¿Cómo nos podemos sentir humanos?
Es inútil que nos escondamos detrás de nuestra crisis económica. Estamos invirtiendo cantidades exorbitadas en rescates financieros, ¿cuánto invertiremos para rescatar a estos niños del hambre y la muerte prematura? A veces bastaría que contaran con vacunas, antibióticos o algún suplemento nutricional. No está en crisis sólo nuestra economía. Desde hace mucho tiempo, está en crisis nuestra dignidad.
¿Cómo es posible que todo esto ocurra mientras nosotros seguimos viviendo ajenos a todo lo que no sea nuestros intereses económicos y nuestro bienestar? ¿Cómo podemos soportar que el mundo siga «funcionando» de manera tan absurda y cruel? ¿Cómo podemos vivir en la Iglesia de Jesús tan centrados en nuestros problemas y tan olvidados de los que sufren? ¿Cómo hemos llegado a perder de manera tan increíble su sensibilidad ante el sufrimiento?
Es la hora de recordar un gesto profético de Jesús, que ha sido olvidado casi por completo en su Iglesia. La escena es conmovedora. Sus discípulos andan, como casi siempre, pensando en puestos de honor y de poder. Jesús se sienta y llama a los Doce. Luego, toma a un niño y lo pone en medio de ellos; lo estrecha entre sus brazos y les dice: «El que reciba a un niño como éste en mi nombre, me está recibiendo a mí» (Marcos 9, 33-37).
En el centro del colegio apostólico no ha colocado Jesús a Pedro sino a un niño. Su intención es clara: los más débiles e indefensos han de ocupar el centro de su Iglesia. Sus seguidores se olvidarán de sí mismos y se pondrán a atender a los más desvalidos. ¿Cómo pretendemos acoger a Jesús entre nosotros olvidando a los niños hambrientos del mundo?
Tal vez, sólo el recuerdo del sufrimiento de tantos niños y niñas inocentes nos puede todavía sensibilizar y humanizar. Por eso, no podemos permanecer indiferentes ante la Campaña de Manos Unidas que, este año, nos recuerda sus gemidos y nos llama a la responsabilidad. No se trata sólo de entregar un donativo. Para más de uno, puede significar empezar a recuperar la dignidad.
jueves, 10 de febrero de 2011
Nueva campaña de Manos Unidas “Su mañana es hoy”
- Los niños son el futuro de la sociedad
Con el lema “Su mañana es hoy”, Manos Unidas ha presentado en estos días su campaña número LII, orientada a exigir el cumplimiento del Objetivo 4 de Desarrollo del Milenio: “Reducir la mortalidad infantil”.
La campaña arrancará los días 11 de febrero, Día del Ayuno Voluntario, y 13, Jornada Nacional de Manos Unidas. En ella recordaremos que decenas de miles de niños menores de 5 años mueren todos los días por causas que se podrían evitar fácilmente.
El manifiesto que Manos Unidas ha redactado con este motivo llama a luchar contra este problema y afirma que “en la medida en que consigamos reducir los niveles de pobreza, analfabetismo, enfermedad y desnutrición, estaremos sentando las bases para reducir muchas de las causas de la mortalidad infantil”.
Manos Unidas, afirma el manifiesto, se compromete:
- “A luchar para reducir la mortalidad infantil y por una infancia sana y sin riesgos, a través de proyectos cuyos objetivos sean la protección de los niños, la formación de la mujer, la capacitación de personal sanitario y la creación de condiciones adecuadas para el desarrollo de una vida digna”.
- “A seguir reclamando a nuestros poderes públicos y a otras instituciones que adopten políticas de cooperación coherentes con la defensa de la vida desde la concepción hasta el final natural, el derecho a la maternidad sana y saludable y la dignidad de los niños”.
Manifiesto de Manos Unidas
Manifiesto 2011
Durante esta Campaña y con el lema:
“Su mañana es hoy”,
exigimos el cumplimiento del Objetivo 4 del Milenio:
“Reducir la mortalidad infantil”.
NUESTRA DENUNCIA
�� Cada hora mueren más de 1.000 menores de cinco años por causas que se podrían evitar
fácilmente; y, cada minuto, mueren 9 por causas asociadas a la desnutrición.
�� El 70 % de estos menores muere a causa de seis trastornos: diarrea, malaria, neumonía, infecciones neonatales, parto prematuro y falta de oxígeno al nacer.
�� Además de estas causas de mortalidad infantil, es fundamental tener en cuenta que la mitad de todas estas muertes tienen su origen en:
la desnutrición, a veces durante generaciones, de las madre y los niños.
la falta de agua limpia.
la falta de saneamiento adecuado.
�� Un alto porcentaje de estas muertes tiene lugar en el primer mes de vida.
�� Las mayores tasas de mortalidad se registran en Africa subsahariana y en Asia meridional.
En la medida en que consigamos reducir los niveles de pobreza, analfabetismo,
enfermedad y desnutrición, estaremos sentando las bases para reducir muchas
de las causas de la mortalidad infantil.
Cualquier medida que se adopte en esta primera etapa de la vida es decisiva,
no sólo para la supervivencia de los niños, sino para su posterior desarrollo.
DECLARAMOS
�� La Iglesia, a través de su Doctrina social, es perseverante en la defensa de la vida de los más indefensos, los niños, y en la promoción de la familia como mejor contexto para el nacimiento y el desarrollo de sus vidas.
Dios eligió nacer en una familia y se hizo niño como nosotros. Todo niño es imagen de Dios.
�� La Declaración de los Derechos del Niño, de 1959, proclama que los niños tienen derecho a crecer en el seno de una familia, a la atención médica, a la educación y, en todo caso, a una protección especial.
�� La Convención sobre los Derechos del Niño, aprobada en 1979, establece las normas universales sobre la protección de la infancia y, sin embargo, los riesgos que la amenazan siguen siendo muchos y muy complejos.
�� Los ODM por los que hace diez años, 189 Estados se comprometieron a reducir la tasa de la mortalidad infantil en dos terceras partes, antes del 2015. Es lo que el mundo reivindica
como el cuarto Objetivo de Desarrollo del Milenio.
Son tres compromisos internacionales de cuyo incumplimiento no se dan razones
convincentes y sí motivos para temer que falta voluntad para llevarlos a cabo.
NOS COMPROMETEMOS
�� A seguir trabajando por un desarrollo humano integral y solidario y para acortar la distancia entre los países menos desarrollados y los países ricos.
�� A seguir contribuyendo a erradicar el hambre y la pobreza y a mejorar las condiciones de vida de cada vez más personas.
�� A luchar para reducir la mortalidad infantil y por una infancia sana y sin riesgos, a través de proyectos cuyos objetivos sean la protección de los niños, la formación de la mujer, la capacitación
de personal sanitario y la creación de condiciones adecuadas para el desarrollo de una vida digna.
�� A seguir reclamando a nuestros poderes públicos y a otras instituciones que adopten políticas de cooperación coherentes con la defensa de la vida desde la concepción hasta el final natural, el derecho a la maternidad sana y saludable y la dignidad de los niños.
El amor preferencial por los pobres es una opción fundamental de la Iglesia,
que ella propone a todos los hombres de buena voluntad.
Y este amor tiene ante sí mucho trabajo al que Manos Unidas quiere contribuir,
porque nos impulsa a la denuncia, a la propuesta y al compromiso.
Los niños son el futuro de la sociedad.
Su manana es hoy y depende de nosotros
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